El SISTEMA FINANCIERO MEXICANO
En teoría se establece que el propósito de una
institución financiera es intermediar
con personas tanto oferentes como demandantes
de capital, esto genera que las personas, físicas como morales proveen
fondos a la institución financiera, para lograr que el flujo de dinero sea
eficiente por los distintos sistemas de pagos que son creados como operaciones
o movimientos financieros.
Una institución financiera como es el caso del banco nos permite
a todos los usuarios realizar una serie
de movimientos o transacciones con el propósito de que nuestro dinero se
encuentre respaldado o bien protegido para ser utilizado como una inversión o
como un fondo de ahorro y por ende la situación de la institución financiera
tiene la responsabilidad de notificarnos a todos y cada uno de los usuarios por
medio de informes financieros el control de las transacciones u operación
que sean efectuadas.
Pero ser usuario de
un banco no solo implica que efectuemos depósitos con nuestro dinero, ya que también se van generando una serie de operaciones inclusive en contra
de nuestra voluntad como es el caso de seguros y créditos que en mucha de las
ocasiones nos desencadenan una serie de problemas a futuro. Esto también se
puede considerar como una desventaja para el mismo.
En México, el encargado de regular el Sistema Financiero
Mexicano, es la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, con la ayuda de las
instituciones financieras, uno de sus principales reguladores con respecto al
sistema de pagos es el Banco de México. Ya que el poder ejecutivo que el mismo tiene, nos permite a los usuarios
tener derecho a solicitar un reporte de los movimientos o pagos que hayan sido efectuados dentro de la misma
institución.
Cabe mencionar que gracias a los bancos podemos darnos
cuenta que si existe un control o no dentro de la estabilidad económica en el país.